Ábside


Obra modelo de fortificación medieval.
La catedral se sitúa en el interior del recinto amurallado, en el que se integra plenamente por medio de su ábside el cual es un cubo de la muralla, lo que acentúa su carácter defensivo, es un templo fortaleza.
Se denomina "cimorro".
Pilares anchos y finas columnillas se levantan alternativamente sobre un plinto de grandes sillares. En estos pilares se abren ventanas alargadas, con arcos de medio punto adornadas con bolas. A cada lado del ábside se abre el paso de ronda de la muralla. Dos barbacanas almenadas, una de ellas retranqueada, se levantan sobre el ábside, realzando el carácter de fortaleza de la catedral.