
|
La obra magna de la pintura
abulense es el maravilloso conjunto del altar mayor, comenzado por Pedro
Berruquete, continuado dignamente por Santa Cruz y magistralmente concluido
por Juan de Borgoña (hacia 1502, 1508 y 15... respectivamente)
De Berruguete son las ocho tablas de la predela, con doctores y evangelistas,
la Fragelación y la Oración del Huerto, ésta última
terminada al parecer por Santa Cruz y quizá el esbozo de la tabla
central superior, continuada por Borgoña.
Santa Cruz continuó la obra a la muerte de Berruguete (1522). Son
obra suya la Crucifixión y las dos magníficas de la Resurrección
y Epifanía.
Borgoña hizo el resto y dio forma al conjunto: las tablas de la
Anunciación, Nacimiento, Transfiguración en el centro bajo;
la bajada de Cristo a los infiernos y la Presentación de Jesús
en el Templo.
|