
|
Cuatro paņos de piedra
caliza, con los Evangelistas y cuatro santos caballeros en tondos aislados
en lo alto, todo envuelto en fina labor de grotteschi, obra probable de
Giraldo y Zarza (hacia 1520).
Al centro, en el testero, sepulcro del Tostado, Alonso de Madrigal,
famosísimo teólogo del siglo XV. Obra cumbre de Vasco de
la Zarza, la más pura de su estilo y la que mejor refleja el poder
de asimilación de la gran novedad renacentista y que poseyó
el gran castellano. Alabastro y tres cuerpos.
Abajo, la gran laude del sepulcro originario colocada en 1522, obra francesa
muy rara en España.
La reja de protección, gótica, obra de fray Juan Dávila,
dominico.
|